PARA
LA GENTE LAS PLAZAS ESTAN MEJOR, PERO AUN NO LO SUFICIENTE
Fuente: Clarin.com
HACE UN MES LA CIUDAD PUSO EN MARCHA UN NUEVO SISTEMA
DE MANTENIMIENTO DE ESPACIOS VERDES
Los vecinos destacaron que ahora ven cuadrillas de obreros
limpiando. Pero siguen quejándose de la suciedad
de los perros y de los cartoneros que se juntan a separar
basura.
A más de un mes de su puesta en marcha, el mantenimiento
de plazas y parques de la Ciudad a cargo de empresas privadas
significa "un avance" para el Gobierno porteño.
Según datos del Sistema de Reclamos Centralizado,
"durante este mes hubo un 30% menos de quejas".
Sin embargo, los vecinos consultados por manifiestan opiniones
encontradas y aseguran que "poco y nada ha cambiado".
Desde el 1º de mayo, cinco empresas (Taym, Mantelectric,
Ecología Urbana, Urbaser y Salvatori) realizan
el mantenimiento de 672 espacios verdes porteños,
unas 666,3 hectáreas (excepto las 59 plazas con
padrinazgos). Hasta entonces esa responsabilidad era de
las cuadrillas comunales. Ahora, por estas tareas, la
Ciudad paga casi 1,2 millón al mes. ¿Funciona
el nuevo sistema?
"Hace 25 años que vivo aquí y nunca
estuvo peor. En la iglesia que da a Montevideo dan de
comer a los cirujas y estos se quedan a vivir en la plaza",
dice Víctor Silva, el encargado de un edificio
que da sobre la Plaza Vicente López, en Recoleta.
Sin embargo, a unos 30 metros, Juan Manuel Falvo, el florista,
comenta que al llegar a su puesto, "a eso de las
7", el operario que limpia la plaza "ya está
trabajando". Los amplios senderos de la plaza Vicente
López lucen limpios. También se ven grandes
cestos de basura. En el centro de la plaza, un par de
perros se corren entre sí.
Una funcionaria del área de Espacios Verdes, comentó:
"Algunos problemas, lamentablemente, están
ligados a la conducta de quienes usan las plazas: los
paseadores de perros, por ejemplo, siguen desatendiéndose
de la caca de sus 'clientes'. No puede andar una cuadrilla
de operarios detrás de cada paseador de perro.
Y si querés hacerle una multa, te saltan los dueños
de los perros que luego se quejan porque la plaza está
sucia".
En la plaza Almagro, el otoño sembró de
hojas los senderos. Las áreas con pasto, delimitadas
por una cerca de hierro, se ven verdes y prolijas. Ricardo
Gómez lleva a pasear tres veces al día a
Benji, un malhumorado caniche toy. "Para mí
está mejor la plaza. Por la mañana hay un
muchacho barriendo las hojas, y la gente dejó de
tirar basura en Salguero y Sarmiento", dice. En cambio,
José Lagomarsino, encargado de un edificio, cuenta:
"Sólo la semana pasada vi que de una combi
bajaron dos operarios y se pusieron a trabajar".
Esta plaza tiene un problema extra: a la noche es usada
por los cartoneros para separar la basura.
"Yo veo las plazas mejor que hace un mes", dice
Eduardo Epszteyn, secretario de Producción Turismo
y Desarrollo Sustentable. "Por la mañana pasás
por las plazas y ves gente con chalecos naranja o verde
(el color depende de la empresa) trabajando; antes esto
no ocurría".
El Sistema Centralizado de Reclamos del Gobierno porteño
(0-800-999-2727), recibía hasta el primer cuatrimestre
de este año más de tres llamados diarios
relacionados al estado de las plazas y parques. Durante
mayo, hubo un promedio de dos llamados diarios. "Notamos
un cambio en el tipo de reclamo —dicen en Espacios
Verdes—: antes los llamados decían 'la plaza
es un desastre'. Ahora los reclamos son mucho más
puntuales: por el arenero, por el área de juegos,
por los bancos". Según el Gobierno, durante
mayo se repusieron "300 metros cúbicos de
arena fina lavada". También se registraron
"acciones de delineado y refilado de canteros en
más de 172 hectáreas".
En tres meses los vecinos tendrán una tarea
de supervisión importante, para seguir testeando
si funciona o no el nuevo sistema: las empresas deberán
haber instalado 200 bebederos por cada zona, una demanda
postergada por años. |