comunales, sin una coordinación aceitada, terminó
siempre diluyendo las responsabilidades.
El Gobierno porteño espera torcer este fatalismo
burocrático: desde hoy pondrá en marcha
el plan de Mantenimiento Integral de Espacios Verdes.
"Se trata de una experiencia novedosa", dijo
a Clarín Marcelo Vensentini, subsecretario de Medio
Ambiente de la Ciudad.
¿En qué consiste la "novedad"?
Cinco empresas privadas ganaron la licitación para
hacerse cargo de cinco de las seis áreas en que
fue dividida la Ciudad (la sexta sigue en manos del Gobierno).
Las empresas adjudicatarias (Taym, Mantelectric, Ecología
Urbana, Urbaser y Salvatori) se encargarán de limpiar,
cortar el césped, incorporar bebederos y cestos,
y mantener rejas, portones y areneros. Esta concentración
de tareas en un solo agente mejorará, según
la Comuna, el mantenimiento de las plazas.
Según información oficial, las empresas
contratistas trabajarán sobre 672 espacios verdes
(unas 666,3 hectáreas). Aquí no se incluyen
las 59 plazas que cuentan con padrinazgos (de empresas,
por ejemplo), ni espacios verdes como el Jardín
Botánico y la Reserva Ecológica, que se
manejan de manera autónoma. La Dirección
de Espacios Verdes se encargará de la zona que
abarca los CGP 8 y 9 (en el sur porteño, la misma
área donde la Comuna tiene a su cargo la recolección
de residuos). El Gobierno se reserva una zona para que
funcione como "testigo" de la experiencia.
"La nueva modalidad —explicó Vensentini—
incluye la creación del 'veedor de plaza'".
Cada empresa nombrará un mínimo de cuatro
veedores por zona. Entre sus tareas está el tener
a cargo la apertura o cierre de la reja perimetral o de
los juegos cercados, la revisión de éstos
al inicio del día, y el informe a Espacios Verdes
si hay daños en el mobiliario urbano o si se instalaron
"personas sin techo". El veedor será
el vínculo con el vecino y el CGP, donde las quejas
por el estado de las plazas están entre las más
frecuentes. Cada CGP, a su vez, tendrá un inspector
para que evalúe las tareas de las contratistas.
Y estas dependencias seguirán siendo, por ahora,
las que concentren los reclamos vecinales.
Los trabajos de mantenimiento, según impone el
contrato, van "de lunes a lunes". Además,
en las fechas patrias las empresas deberán asumir
tareas de "ornamentación floral". Entre
las obligaciones, está la colocación, en
un plazo no mayor de cuatro meses de nuevos cestos de
basura y la instalación de unos 200 bebederos por
cada zona. Los areneros deben ser rastrillados a diario
y les deben cambiar la arena cada seis meses.
Los contratos que empiezan a regir hoy tienen una duración
de dos años. En todo ese período, la Ciudad
gastará 28.579.919 millones de pesos. Es decir,
1.190.830 de pesos por mes, para que las plazas, sean
en San Telmo, Lugano o Palermo, estén bien mantenidas. |