| NORMAS
INTERNACIONALES DE BIOSEGURIDAD
El personal médico y paramédico como así
también la población beneficiaria como usuaria
de nuestros servicios médicos, corren riesgos biológicos
de contagio, muchos de estos son prevenibles siguiendo
las normas de bioseguridad (se debe poner énfasis
en evitar las infecciones por virus de la hepatitis-B
y HIV).
El riesgo de transmisión decrece notablemente si
se pone en práctica las normas de precaución
universales de bioseguridad.
Este sistema fue introducido por C D C (Centro de Control
de Enfermedades de Atlanta EE.UU.) Para disminuir riesgos
de transmisión por exposición a sangre y
líquidos corporales. Tales precauciones deben emplearse
en todos los pacientes.
Por lo tanto se debe considerar que los fluidos corporales
de cualquier paciente y obviamente su sangre como fuente
potencial de infección.
LOS LIQUIDOS CORPORALES SON
A) Sangre o derivados, saliva, semen,
secreciones vaginales, tejidos, líquidos sinovial,
pleural, amniótico, cualquier líquido corporal
visiblemente contaminado con sangre o líquidos
de procedencia ignorada.
B) Los líquidos corporales a los
que no se les aplica precauciones universales (a menos
que estén visiblemente contaminados con sangre)
son: materia fecal, secreciones nasales, esputo, lágrima,
orina, vómitos, leche materna (esta última
si la mujer no es HIV +)
Las siguientes recomendaciones deben ser puestas en practica
por todos los profesionales de la salud.
I. Evitar el contacto de piel o mucosas
con la sangre y otros líquidos corporales de todos
los usuarios del servicio, independiente del diagnóstico.
II. Lavar las manos inmediatamente antes
y después de realizar cualquier procedimiento o
de tener contacto con sangre o líquidos corporales
o de atender a cualquier beneficiario.
III. Los guantes no son nunca el sustituto
del lavado de manos y no previenen de las heridas punzantes.
IV. Utilizar en forma sistemática
guantes de látex, en procedimientos que conllevan
manipulación de elementos biológicos y/o
cuándo se maneja instrumental o equipos contaminados
en la atención del paciente.
V. Utilizar un par de guantes por paciente.
VI. El uso de batas protectoras cuando
existan contactos de la piel no intacta o de las ropas
con sangre o líquidos corporales.
VII. Usar mascarillas o gafas protectoras
cuando se prevé la posibilidad de salpicaduras
con sangre o líquidos corporales (con esta medida
se previene la exposición de las membranas mucosas
de la boca, la nariz y los ojos).
VIII. Manejar cuidadosamente las agujas
utilizadas y otros objetos punzantes desechabas. Las agujas,
nunca deben doblarse, quebrarse o retapar; utilizar los
contenedores para descarte.
IX. Ser cuidadosos y evitar lesiones
con objetos cortopunzantes (agujas, bisturíes,
lancetas) durante los procedimientos, en la limpieza de
instrumentos y descartar agujas, instrumentos, agudos
u otro material de desecho. Es importante proteger a las
personas que manipulan la basura y por eso conviene envolver
bien los desechos.
X. No cambiar elementos cortopunzantes
de un recipiente a otro.
XI. Evitar enfundar y desenfundar manualmente
la aguja de la jeringa. Para ello utilice la pinza apropiada
y solamente gire la jeringa.
XII. No colocar el protector a la aguja
y descartarla en los recipientes para tal efecto.
XIII. Cuando el médico o paramédico
tenga lesiones abiertas, dermatitis, etc., Debe evitar
el contacto directo con los pacientes o material contaminado,
aún con guantes.
XIV. En caso de derrame o contaminación
accidental de sangre u otros líquidos corporales
sobre superficies de trabajo, se debe limpiar usando guantes
u otras barreras, si están indicados, limpiando
el sucio del material con papel u otro material absorbente;
luego vierta hipoclorito de sodio al 5% sobre el mismo
y la superficie circundante dejando actuar durante 30
minutos; después limpie nuevamente la superficie
con desinfectante a la misma concentración y realice
limpieza con agua y jabón.
XV. Cubrir con toallas desechabas las
salpicaduras abundantes o que contengan vidrios quebrados
u objetos agudos, agregar hipoclorito de sodio al 5%,
dejarlo actuar por 10 minutos y limpiar como se describió
anteriormente, los vidrios deben recogerse con escoba
y trapero, nunca con las manos.
XVI. El equipo que es reutilizable, se
debe limpiar del material orgánico visible (sangre,
saliva) y colocarse en un contenedor impermeable y enviar
o para su esterilización.
XVII. No tocar con las manos enguantadas alguna parte
del cuerpo y de manipular objetos diferentes a los requeridos
durante el procedimiento.
XVIII. No guardar alimentos, en la heladera
ni en los equipos de refrigeración de sustancias
contaminantes o químicas.
XIX. Evitar deambular con los elementos
de protección personal fuera del área de
trabajo.
XX. Aplicar en todo procedimiento asistencial
las normas de asepsia necesaria.
XXI. Realizar desinfección y limpieza
a las superficies, elementos, equipos de trabajo al final
de cada procedimiento, al iniciar y finalizar la jornada.
XXII. En caso de contaminación
externa accidental de un recipiente. Este debe lavarse
con hipoclorito de sodio al 0,0 1 % y secarse.
XXIII. El material cortopunzante debe
descartarse inmediatamente (destructor de agujas-sistema
de descarte).
- El material de curación debe desecharse en bolsa
roja.
- Nunca arroja material de curación como compresas,
gasas y apósitos por sanitarios.
XXIV. No comer, beber o maquillarse en
el área de trabajo.
XXV. Todo accidente de trabajo debe ser
denunciado a su jefe inmediato en el menor lapso posible.
XXVI. Todo paciente debe manejarse como
potencialmente infectado. |